¿Qué es la "paradoja del deporte"?

💻 Dr. Fernando de la Guía  @Cardio_delaGuia

LA PARADOJA DEL DEPORTE

Hoy en día no podemos negar que el sedentarismo es muy negativo para nuestra salud. Nadie duda que es origen de enfermedades cardiovasculares, metabólicas, osteomusculares, etc, por lo que debemos seguir insistiendo en la práctica de actividad física, porque se trata del mejor medicamento para la prevención y mejora de estas enfermedades, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de la población. 

Múltiples estudios han demostrado que aquellas personas que tienen un hábito regular de actividad física presentan reducciones de mortalidad por cualquier causa de hasta un 33%, reducción del 35% de enfermedad cardiovascular, del 32% del riesgo de hipertensión, del 42% de reducción de riesgo de diabetes tipo 2, reducción del 30% de cáncer de colon y del 20% del cáncer de mama, y así podríamos continuar con otras entidades. 

Pero la pregunta que hoy planteamos en nuestro blog es: ¿el deporte puede ser malo? ¿Existe la conocida "paradoja del deporte"? ¿hacer demasiado ejercicio puede no ser beneficioso para la salud?

Cuándo desde algunos medios se subraya que "el deporte es perjudicial, incluso mata" por los casos de muerte súbita asociados al deporte, tenemos que contestar que la prevalencia de estos casos es muy baja y que suele estar asociada a deportistas con factores de riesgo cardiovascular no controlados que realizan estas actividades en condiciones subóptimas y que, en muchos casos, presentan una enfermedad cardiovascular previa no diagnosticada.

Diferentes trabajos han encontrado que se requiere menor cantidad de actividad física de la actualmente recomendada para producir mejoras en la salud (150 minutos de ejercicio moderado ó 75 minutos de ejercicio vigoroso a la semana) y que en personas desentrenadas, si se supera estas cifras, la relación beneficio-riesgo empieza a disminuir. 

Así por ejemplo, la realización de carrera continua 1 ó 2 veces a la semana a una velocidad de 9.5 km/hora y durante no más de 51 minutos totales a la semana, puede reducir significativamente el riesgo de muerte prematura. 

Otro estudio interesante apreció reducciones del 52% de enfermedad coronaria en corredores así como en diabetes, hipercolesterolemia e hipertensión, pero también comprobaron que a partir de los 48 kilómetros a la semana gran parte de los efectos beneficiosos desaparecían.  

Por lo tanto con estos trabajos podemos subrayar que el ejercicio es una terapia potente para la prevención y manejo de los factores de riesgo para la enfermedad cardiovascular aterosclerótica. Pero también es evidente que existe una "paradoja del ejercicio" donde la actividad física vigorosa o intensiva puede elevar transitoriamente el riesgo de muerte súbita cardíaca, siendo mayor el riesgo en aquellas personas que no están acostumbrados al ejercicio regular y que realizan actividad física de alta intensidad con poca o ningún entrenamiento realizado de forma sistemática.

¿Quién podría estar expuesto a la "paradoja del deporte"?  
En particular, la población en riesgo está compuesta predominantemente por atletas recreativos "maduros" (con más de 35 años de edad) que realizan una variedad de deportes recreativos, que pueden ser de naturaleza intensiva o vigorosa, sin necesidad de competición ni búsqueda de marcas, y que llevan a cabo un entrenamiento no programado ni regulado. Estos pacientes podrían tener mayor incidencia de fibrilación auricular, mayor calcificación en sus arterias coronarias, así como fibrosis miocárdica, con mayor riesgo de muerte súbita (aprox. 1:50.000)

La pregunta sería: ¿hay que adoptar unos programas de cribado previo a la participación en deportistas mayores de 35 años? Si ya es difícil contestarla en deportistas jóvenes, en este grupo de atletas crearíamos mayor controversia, por la falta de pruebas que demuestren que los algoritmos de detección de la cardiopatía isquémica se traducen en una reducción de muerte súbita cardíca relacionada con el ejercicio. 

No podemos olvidar que este ejercicio intensivo o vigoroso puede elevar transitoriamente el riesgo agudo de MS en sujetos predispuestos, y que la enfermedad coronaria es la responsable de la mayoría de las muertes entre los atletas "maduros", y que los hombres poseen un riesgo 9 veces mayor que las mujeres. Por ello, la detección de enfermedad coronaria subyacente en personas que aumentan su nivel de actividad física es altamente deseable como una estrategia posible para reducir estos casos de muerte súbita. No está claro que la realización de pruebas de esfuerzo selectivas sea la alternativa más adecuada. Es esencial informar adecuadamente a los deportistas con factores de riesgo cardiovascular sobre los posibles problemas que pueden tener si no realizan ejercicio de manera adecuada, con actividades moderadas y entrenamientos adecuados. 




REFERENCIA

D’Silva A, Sharma S
Management of mature athletes with cardiovascular conditions


https://heart.bmj.com/content/104/13/1125


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