La inactividad física se asocia con mayor riesgo de resultados graves de COVID-19

Dr. Fernando de la Guía @Cardio_delaGuia


Esta pandemia nos está afectando a todos de diferentes formas (familiar, profesional, emocional) con cambios marcados en nuestros hábitos de vida. Se han restringido muchas rutinas (viajes, gimnasios, relaciones sociales), y el ejercicio físico también se ha visto influenciado en nuestro día a día.

Comentamos este estudio observacional retrospectivo 1 que tenía como objetivo valorar si la realización de actividad física de forma habitual podría tener un efecto protector de resultados graves de COVID19.

La principal fortaleza de este estudio norteamericano es el gran número de pacientes con COVID19 que se incluyeron (48.440 personas), así como la diversidad demográfica (incluye casi un 65% de personas con ascendencia hispana, que han tenido una gran afectación por coronavirus en EE.UU). Las principales limitaciones son que la medida de actividad física fue autoinformada a través de cuestionarios y no hubo una medida de la intensidad del ejercicio más allá del umbral de ejercicio moderado a extenuante.

Al tratarse de un estudio observacional no se puede concluir que la actividad física está relacionada casualmente con resultados COVID19 menos graves, ya que evidentemente aquellas personas con una enfermedad subyacente importante pueden tener menos probabilidades de incluir el ejercicio en rutina diaria.

Si que se aprecia que, en comparación con los pacientes constantemente inactivos, aquellos que declaraban alguna actividad física tenían menores probabilidades de hospitalización y muerte, lo que sugiere que cualquier cantidad de actividad física puede tener un beneficio.

La edad media de las personas incluidas fue de 47,5 años, y el 61,9% fueron mujeres. El 14,4% permanecía inactivo de forma constante, y el resto se encontraba en la categoría de alguna actividad. Los pacientes blancos fueron más propensos a cumplir consistentemente con las pautas de actividad física (9,4%), seguidos por los pacientes asiáticos (7,3%), los pacientes hispanos (5,5%) y los pacientes afroamericanos (4,6%). Hay que destacar que el índice de masa corporal medio fue elevado (obesidad, 31,2). Más de la mitad (51,4%) de los participantes no tenía comorbilidades, el 17,4% tenía solo una y el 31,3% tenía dos o más. El porcentaje de los que cumplían sistemáticamente las pautas de actividad física fue menor entre los que padecían enfermedades crónicas (incluida la obesidad) y los que fumaban.

Aquellos que cumplían constantemente con las pautas de actividad física tenían menos probabilidades de ser hospitalizados, ingresados ​​en la UCI o morir relacionados con COVID-19 que aquellos que estaban constantemente inactivos o realizaban alguna actividad. Además, se observó una tendencia similar para aquellos que estaban realizando alguna actividad en comparación con aquellos que estaban constantemente inactivos.

Hay que destacar que estar constantemente inactivo aumentó las probabilidades de hospitalización 2,26 veces comparados con aquellos que cumplían las pautas de actividad física; aquellos que estaban realizando alguna actividad tenían 1,89 veces más probabilidades de hospitalización que aquellos que cumplían constantemente las pautas de actividad física. 

Por lo tanto, que conclusiones se pueden obtener de este trabajo:

1)  El cumplimiento constante de las pautas de actividad física se asoció fuertemente con un riesgo reducido de resultados graves de COVID-19 entre los adultos infectados. 

2) Los pacientes con COVID-19 que estuvieron constantemente inactivos durante los 2 años anteriores a la pandemia tenían más probabilidades de ser hospitalizados, ingresados ​​en la unidad de cuidados intensivos y morir que los pacientes que cumplían constantemente las pautas de actividad física.

3)  Es vital promover la actividad física por todos los organismos públicos y sanitarios. Ejercicio es salud.

Este estudio coincide con un trabajo español 2 con 552 pacientes, donde subrayan que un estilo de vida sedentario de base aumenta la mortalidad de los pacientes hospitalizados con COVID-19 independientemente de otros factores de riesgo previamente descritos, remarcando que este hallazgo puede ser de gran utilidad en la prevención de la enfermedad grave por COVID-19.

Os dejo la referencia de ambos artículos para su lectura.


REFERENCIA

1. Sallis R, Young DR, Tartof SY, et al. Physical inactivity is associated with a higher risk for severe COVID-19 outcomes: a study in 48 440 adult patients. British Journal of Sports Medicine. Published Online First: 13 April 2021. Enlace al artículo

2. Salgado-Aranda R, Pérez-Castellano N, Núñez-Gil I, et al. Influence of Baseline Physical Activity as a Modifying Factor on COVID-19 Mortality: A Single-Center, Retrospective Study. Infect Dis Ther. Published Online First: 14 March 2021. Enlace al artículo

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